miércoles, 18 de noviembre de 2009
ni el fuego lo borro
eres como un libro para mi, de letras que tienen un color que solamente yo puedo observar, no ah pasado un solo dia en que no lo halla vuelto a abrir, y esa es una de mis grandes verdades, por las noches es mejor leerlo, por que el silencio da espacio a tus letras y estas comienzan a sonar, me angustia de la misma forma el final, como una buena y dolorosa película que conozco de memoria y vuelve a sorprenderme. Al parecer se sigue escribiendo aun que las letras no me rozan por estos capítulos, me es imposible evitar seguirlo, aun que el libro se pone difuso y se tornan trasparentes algunas letras y se entre mezclan entre ellas, si. me cuesta leerlo, me esfuerzo, y mis ojos se lagrimean homenajeando a las brisas frescas, no ah pasado un solo día en que no lo halla vuelto a tocar, por las noches a veces lo cierro y duermo junto a el, y espero que algunas letras escapen y vengan al oído a leerme sueños en los que estas vos, nunca eh dejado de soñar contigo, y esa otra de mis grandes verdades. Pensar que alguna vez lo arroje a las llamas.. fue una expresión de alivio ver que yacia intacto sobre el carbón y las cenizas, aquello que me ha quedado es inmortal y lo debo conservar. No tengo elección ante la verdad.
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