miércoles, 18 de noviembre de 2009
dedos humedos, pensamientos mudos
Carolina esta en un rosedal, lleva un vestido celeste y hunde los pies descalzos en la fuente de agua, las gotitas de agua están blancas por el sol, y ella mira a su reflejo inquieto, y en fija mirada a su rostro a sus propios ojos medita una vez mas, ¿recuerdas cuando nuestros cuerpos se fusionaban?, y el mundo dejaba de existir y todos mis sentidos se reducían a ti, para entrar en tu pequeño y delgado cuerpo, Carolina huele a Carolina pero pocos saben lo que eso significa, lleva las cicatrices, ¿recuerdas cuanto dolor impregnaste en mi?, saca sus pequeños pies de la fuente, ve a dos niños corriendo y una pareja de maricas besándose, quizás no exista el amor que busco en un hombre, soy débil-lo soy, Juan esta detrás, a punto de tocarle el hombro, sus ojos están pendientes del dedo índice que va rozar la piel de Carolina, Ella genera un diminuto temblor y da la vuelta, ahí esta el, otra vez, ¨Hola¨ dice Juan con su boca, que quisiera hacer otra cosa, ¨Hola¨ dice Carolina, inquieta y con ganas de volver a mirarse sobre el agua, ya te tuve demasiado cerca y demasiado lejos, Juan habla mucho, pero en nada de lo que Juan dice Carolina lo encuentra a el, te cosiste la boca y expulsas aire, ni una gota de sensación ni una gota de emoción, sin pensamiento, te estas alejando o ocultando, Juan sonríe e intenta acariciarle el rostro, Carolina baja la mirada por que no puede verlo demostrando afecto, por que el nunca se muestra, como tocar algo invisible, como tocarte, hay un muro entre los dos, Carolina esta cansada y aburrida, no tiene intenciones de seguir la sombra de Juan, este parece mas preocupado por su propia existencia que por las demás, y tiende a arrastrar a Carolina y llevarla a visitar sus infiernos personales, ¨perdóname¨, dice Juan, la necesita, pero no puede decírselo, no puede arriesgarse a develar lo que hay en el, a desnudarse y ser vulnerable al frio, al calor, Carolina ve mas luz que sombras, ¨Chau Juan¨, y el mundo dejaba de existir y todos mis sentidos se extasiaban sobre ti, para demostrarte lo que hay en mi, lo que tengo dentro es tu alma riendo, mis besos son sus ecos, mi afecto la adoración, el placer no es amor.. pero a veces es el único medio para que llegue a una persona, piensa Carolina.
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