martes, 23 de diciembre de 2008

sueño etílico

...con una firme y segura sonrisa, la morochita le entrego una carta en sus dedos dudosos, de hoja amarillenta y sin reglones, que decía lo siguiente:

¨hoy vi tus ojos en los míos, espero que lo comprendas, desde ahora deberás regarme como a una flor, alimentarme bajo una lluvia de vida, si, tu vida, que hará crecer a la mía, y juntos obsérvanos como el cielo y la tierra. Suena extraño, de verdad, pero lo se y no trates de explicarlo, he visto lo mismo que tu, y se que logre hacerte sonreír, aun cuando tu cara parecía muerta con ningún entusiasmo. Tiene una razón que me pinte los ojos, y no, no seas idiota, hago mucho mas que parpadear con mis pestañas a la realidad, puedo ver através de ella, y tu cuerpo ocultaba un corazón negro, profundo, intacto, como una semilla olvidada entre el barro derretido. Ya lo sabes, si lo logras, algún día al amanecer mis pétalos se abrirán lentamente y estaré lista para que entres en mi, tu nariz sintiendo el olor a creación, perfume de vida. Sueñas extraño, de verdad, pero no trates de explicarlo: escríbelo en una carta, de papel amarillo y sin reglones, y cuéntame cuantas gotas de agua le robarías al océano para hacer crecer esta flor, de lo contrario, dime cuanto fuego arias arder para dejarme hecha cenizas, volando en el aire junto al polvo viejo de tus mañanas grises.¨

No hay comentarios.:

Publicar un comentario