jueves, 18 de diciembre de 2008

malos aires en la pureza

los bordes negros que dan a una letra forma, se expanden dejando un vacio blanco

lo distante aumenta demasiado disolviéndose al mismo tiempo

casas rosadas en un tranquilo parque

los pájaros que cantan y la inocente felicidad baila por hay

viendo las montañas al lado de un bosque

siguen con el blanco en su punta a pesar del verano

demasiado aire, demasiada tranquilidad

la ciudad me contamina y me hace necesitarla

escuchar tiros, gritos, ver autos chocados

o un suicidio a la esquina de casa

la sangre es la lluvia constante de la ciudad, lo se

fiambres muertos por donde haya

políticos, empresarios o policías

mafiosos, cacos o secuestradores

debatiéndose el mundo en capital federal

afectando, infectando todo a su alrededor

creándonos miedos para el control

a la madrugada las calles son un desierto

enfermizos personajes aparecen en las sombras

queriéndote hablar, rogar, robar o matar

otros descargan sus gritos y lamentos

a la luna gris como el asfalto

recuerdo al héroe de Malvinas

cuando le gritaba a un joven, aparentemente normal, que estaba con sus amigos

la cosa ya había empezado cuando estábamos hay otros monos mas y yo mismo

el soldado llevaba en sus manos una botella, con un grado alto en alcohol

Soldado: ¿de que te reís pendejo?, yo a tu edad estaba esquivando bombas, pelotudo, vos salís con tus amigos y yo los veía morir, vos no sabes lo que es tener una bomba al lado, no te caían bombas del cielo.

el joven reia con cara de asombrado

Soldeado: reite, reite, hoy se conmemora un dia a las Malvinas y a nadie le importa nada, nadie se acordó, son una mierda, no les importa un carajo, y seguí haciéndote el boludito que te voy a cagar a trompadas

seguía diciendo cosas por el estilo, a veces se alejaba a los gritos para volver igual

nosotros con un poco de paranoia en nuestro cerebro, jurábamos que en algún momento el soldado volvería a matar

pero no ocurrió nada, o mejor dicho, ocurrió mucho

otra lamentable escena de la ciudad con su maldita gente

otra etílica alma gritándole a una pared

con los sordos alrededor, sin dejar de mirar siempre hacia delante

...aun asi, la recuerdo en este lugar de casa rosadas

con los pájaros cantando y la felicidad riendo

la ciudad y su permanente sombra

crea la noche en buenos aires

provocándole un infartó en su corazón

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