los bordes negros que dan a una letra forma, se expanden dejando un vacio blanco
lo distante aumenta demasiado disolviéndose al mismo tiempo
casas rosadas en un tranquilo parque
los pájaros que cantan y la inocente felicidad baila por hay
viendo las montañas al lado de un bosque
siguen con el blanco en su punta a pesar del verano
demasiado aire, demasiada tranquilidad
la ciudad me contamina y me hace necesitarla
escuchar tiros, gritos, ver autos chocados
o un suicidio a la esquina de casa
la sangre es la lluvia constante de la ciudad, lo se
fiambres muertos por donde haya
políticos, empresarios o policías
mafiosos, cacos o secuestradores
debatiéndose el mundo en capital federal
afectando, infectando todo a su alrededor
creándonos miedos para el control
a la madrugada las calles son un desierto
enfermizos personajes aparecen en las sombras
queriéndote hablar, rogar, robar o matar
otros descargan sus gritos y lamentos
a la luna gris como el asfalto
recuerdo al héroe de Malvinas
cuando le gritaba a un joven, aparentemente normal, que estaba con sus amigos
la cosa ya había empezado cuando estábamos hay otros monos mas y yo mismo
el soldado llevaba en sus manos una botella, con un grado alto en alcohol
Soldado: ¿de que te reís pendejo?, yo a tu edad estaba esquivando bombas, pelotudo, vos salís con tus amigos y yo los veía morir, vos no sabes lo que es tener una bomba al lado, no te caían bombas del cielo.
el joven reia con cara de asombrado
Soldeado: reite, reite, hoy se conmemora un dia a las Malvinas y a nadie le importa nada, nadie se acordó, son una mierda, no les importa un carajo, y seguí haciéndote el boludito que te voy a cagar a trompadas
seguía diciendo cosas por el estilo, a veces se alejaba a los gritos para volver igual
nosotros con un poco de paranoia en nuestro cerebro, jurábamos que en algún momento el soldado volvería a matar
pero no ocurrió nada, o mejor dicho, ocurrió mucho
otra lamentable escena de la ciudad con su maldita gente
otra etílica alma gritándole a una pared
con los sordos alrededor, sin dejar de mirar siempre hacia delante
...aun asi, la recuerdo en este lugar de casa rosadas
con los pájaros cantando y la felicidad riendo
la ciudad y su permanente sombra
crea la noche en buenos aires
provocándole un infartó en su corazón
"nunca agarraste una bonba pelotudo!!!"
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