domingo, 8 de agosto de 2010

Aquí todo se cae al suelo, en la calle un espejo roto brilla por la luz de un automóvil, hoy deseare no estar, doy un trago y le sonrío a un hombre que fuma marihuana, el me ofrece un poco. El frío amarillo del sol me llevaba por el aire, una siesta de vino junto a una fogata, hay humanos alrededor y la música suena fuerte

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