viernes, 26 de marzo de 2010

Qué será será..




Desayunaba corazones rotos. Temía que una grieta se abra en el lugar escondido. Relampagueaba en mi interior. Será el momento en que mis ojos se nublen. El momento en el que algo se abra apagado. Inmediatamente: la oscuridad. Caminaba tembloroso por las calles. Esta ciudad de botellas de cervezas hechas pedazos en el suelo, Esta ciudad de armas y cocaína. Sentí que algo se desplazaba sobre mi. Era una fuente de energía invisible estallando sobre mi pecho. Si me lo imaginaba, Visualizaba unos rayos ultravioletas saliendo desde mi cuerpo. Casi de apoco y el algunas horas, se fue eclipsando. Bienvenidos al final. Hiroshima me ardía en la piel. Temía quemarme con las hojas de los árboles. Los caminos se mezclaban. No hay estrella que me guie. Una corona de espinas en la cabeza de una mujer. Un hombre buscando la luna. Arroyos de saliva y sonidos. Y lo que callaran es puro silencio. De repente algo me faltaba. Sentia un extraño vacío extendiéndose en mi interior. Opacando la vida. Fui a buscar la ceniza de la flor, y la guarde en un cofre sin llave. Algunas gaviotas que volaban intentaron sacarme los ojos. He cosechado las espinas. He tocado sin reversa. Lo he vivido y es una parte de mi. Una llovizna de pensamientos. Un torbellino de emociones. Estoy en el carrusel girando sobre el mismo lugar. La música electrónica para niños y el aire fresco. Pastillas disueltas se hacían parte de su cerebro. La fuerza se me ha acabado. Me recuesto y pienso en dormir un poco. En algún momento todo se apaga. Tenemos al final fuera del alcance de nuestra vista. Bocanada de aire nuevo. cicatrices, hedor a alcohol, choque de labios, lenguas lustrando dientes, luna roja, estrellas estallando, desayunaba corazones rotos ¿Qué harás con esa carie que infecto a tu boca?. Publicidad de Colgate en la televisión. Hoy no será igual que mañana.

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