lunes, 1 de marzo de 2010

BoOm!



quebrar un espejo con el puño, destruir el reflejo sintetiza el significado de la auto-flagelacion, el mundo comensaba a flocer en heridas y la sangre acariciaba la piel, el horror de la autodestruccion es que puede ser voluntaria y las masas asesinas con fusiles en las manos son solo un ejemplo, quisiera haber visto el destello de hiroshima como cualquier atardecer, contemplando el paisaje terrible
de toda esa carne incinerada por otra carne dominante, quisiera haberme cegado con la luz que desprendieron las bombas atómicas, las hubiese visto contigo sosteniendo tu mano, cuando cortaba mi pierna la estaba pintando de rojo, era de noche y los bombardeos que trasmitían por la televisión era lo único que iluminaba el cuarto de mucha gente, millones de hombres y mujeres se vieron expulsándose la propia sangre,
cuando cortaba mi pierna desaparecía dejando un rastro de lagrimas, a veces las heridas volvían a arder, mutilaba mi cuerpo y después lo acariciaba, y ya la sangre es tan abundante y los hombres asisten ansiosos a exposiciones de armas, viendo todas las formas posibles en la que se puede agujerar a un ser humano, el arma puede ser la tercer mano, con dedos explosivos que penetran en lo profundo, que pueden acaricarte de una forma caliente y terminal, las fantasías suicidas sobre volando cerebros atormentados, son además un efecto espejo de lo que es la ceniza del mundo, la muerte de la flor, encuentran en el dolor un refugio, las cicatrices son besos de fuego, y la mente se endulza de todas las endorfinas, hoy siento dolor sin fisuras físicas, hoy siento los golpes de los demas en mi, y por fin he abandonado el mundo que florecía en heridas, si las mías cicatrizan las tuyas pueden también, sin volverse a pintar por el llanto de los mundos.

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