¡ay!
eran, cien mil cuchillas
en los oídos
me quede sordo, y
ya no quiero ver
cántame al oído con tus labios infantiles
que rebosan ternura
cuéntame tu inocente secreto
ríete otra vez, no quiero verte mal
si pequeña, otra vez
llorabas y querías ver a tu mama
ella salía a bailar
yo te cuidaba y jugaba con vos
ella volvía por la mañana
a gritarte
no llores mi amor, te abrazo
ya lo escuchaste pero eres tan joven
me gusta engañarme, pensando que
no recordaras y nada de todo esto
se fundirá en tu prematura conciencia
tener a un hijo sin quererlo
es como darle la vida a alguien
sin saludarlo ni despedirlo
¨aca estas, no quería que estés, pero estas, desaparezco¨
las situaciones difíciles pueden tener su embrión
en hechos de fácil resolución
tengo el sonido del mar, completo para vos
zzzfff zzzfff
descansa, muchos días como estos
te esperan.
No voy a cuidar de ti
por siempre
quienes deberían hacerlo no están
y yo, en verdad no puedo ni siquiera
cuidar de mi.
Lo lamento tanto
llenaría una botella
de lagrimas
para no ensuciarte con ellas
es que, lo deseo tanto
que seas feliz
que seas feliz
hay mas nubes afuera
de las que puedes dibujar
en tu celeste cuaderno.
Un día crecerás y te iras
de este hogar
estaré orgulloso
de verte desde la lejania
partir.
Haz lo por ti.
porfavor..
Mi
pequeño
gran
amor.
Realmente es un poesía bella, aunque un poco triste... A veces la vida nos pone a prueba y creemos que podemos perder lo que mas queremos, pero tal vez no sea así. Si esta en tus manos luchar, hazlo y sino recuerda que, aunque nos duela, las cosas suceden por algo. saludos!
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