viajaba en mi canoa tranquilo, despues de aprender a nadar
y secarme los miedos
las piernas suelen dolerme en dias de humedad
para mi suerte, no las necestiaba
los delgados brazos de mi cuerpo eran quienes
debian hacer el esfuerzo de seguir remando
veia a la iglesia desvanecerse
con su torre crucificada
penetrando las nubes
las casas de mi pueblo
y la verde montaña
donde aprendi a caer
y levantarme
estaban tan lejos
desaparecian y la neblina
ocultaba esos colores
en donde habia vivido
¿los extrañare?
no me duelen los brazos
sino las piernas
reposar un rato sin dejar de
viajar, era lo que necesitaba
fui feliz en ese pueblo
y contrui esta canoa
por que se que ya no hay nadie
para mi en aquel lugar
las olas tendrian que dejarme ir
el viento me acompañaria
y lo hacen, con la fuerza
de mi sudor y de dos ojos
que ven al pasado
sin saber del futuro
en donde arribaran
No hay comentarios.:
Publicar un comentario