martes, 28 de julio de 2009

cuida a la niña

¡ay!

eran, cien mil cuchillas

en los oídos

me quede sordo, y

ya no quiero ver

cántame al oído con tus labios infantiles

que rebosan ternura

cuéntame tu inocente secreto

ríete otra vez, no quiero verte mal

si pequeña, otra vez

llorabas y querías ver a tu mama

ella salía a bailar

yo te cuidaba y jugaba con vos

ella volvía por la mañana

a gritarte

no llores mi amor, te abrazo

ya lo escuchaste pero eres tan joven

me gusta engañarme, pensando que

no recordaras y nada de todo esto

se fundirá en tu prematura conciencia

tener a un hijo sin quererlo

es como darle la vida a alguien

sin saludarlo ni despedirlo

¨aca estas, no quería que estés, pero estas, desaparezco¨

las situaciones difíciles pueden tener su embrión

en hechos de fácil resolución

tengo el sonido del mar, completo para vos

zzzfff zzzfff

descansa, muchos días como estos

te esperan.

No voy a cuidar de ti

por siempre

quienes deberían hacerlo no están

y yo, en verdad no puedo ni siquiera

cuidar de mi.

Lo lamento tanto

llenaría una botella

de lagrimas

para no ensuciarte con ellas

es que, lo deseo tanto

que seas feliz

que seas feliz

hay mas nubes afuera

de las que puedes dibujar

en tu celeste cuaderno.

Un día crecerás y te iras

de este hogar

estaré orgulloso

de verte desde la lejania

partir.

Haz lo por ti.

porfavor..

Mi

pequeño

gran

amor.

1 comentario:

  1. Realmente es un poesía bella, aunque un poco triste... A veces la vida nos pone a prueba y creemos que podemos perder lo que mas queremos, pero tal vez no sea así. Si esta en tus manos luchar, hazlo y sino recuerda que, aunque nos duela, las cosas suceden por algo. saludos!

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