jueves, 16 de septiembre de 2010

la partida

¨todas las cosas que dije. todas las cosas hice¨ piensa Martin. ¨Como si el cielo se hubiese caído convertido en agua, y la vida comenzara ahogarme¨. Fuma un cigarrillo, su único compañero, mira al atardecer, naranja, violeta, y piensa si dentro de las nubes todavía habrán mariposas, si en alguna parte de la luz se esconde una sonrisa que podria hacer que las cosas fuesen diferentes, aun que no lo sean. Piensa en la ultima ves que lo vio, en la parada de trenes. Cuando dijo ¨adios¨ y se subió. Y El, confundido, solo alzo su mano para despedirse mientras los vagones se alejaban. Una parte de el quiso correr a pesar de lo estupido e insignificante que resultaría, cuando tomo valor el tren ya habia partido, y quedaba el silencio dentro del ruido exterior, el espacio vacio.. y algunos papeles mojados en el suelo. ¨¨¿Qué voy a hacer ahora?¨ se pregunta, y camina en medio de la gente, encuentra algún lugar donde caiga el sol y se sienta, fuma otro cigarrillo, su único compañero. Algunas palomas se le acercan y se da cuenta que todas son distintas, incluso le gusta el color de una, de un plumaje notablemente negro. ¨No tengo nada para ustedes¨ piensa acerca de las palomas hambrientas, se para y continua caminando. Todas las personas se entre cruzan y los autos vuelan y los edificios crean enormes sombras. Al parecer no hay nada afuera, los colores que vemos gracias a la pigmentación de nuestros ojos, los sonidos que escuchamos gracias a nuestros tímpanos, las vidas que vemos aparecer y desaparecer ante nuestros ojos. Ahora: se tropieza con basura, la mierda se le mete entre las zapatillas, los escupitajos de la gente alcanzan su camino, incluso alguien tira una colilla de cigarrillo encendida y choca contra su mano, dejándole un pequeño ardor, pequeño pero duradero, que lo distrae de una vida sin distracción. ¨Mi corazón es una bola de carne en constante cicatrización, y la sangre oscura que se desprende de el se extiende por todo mi cuerpo¨ piensa Martín. Sabe que algo ha desaparecido, que algo ha cambiado, y entre la melancolía y la esperanza piensa en el, la forma que tenia de curar sus heridas, las formas que tenia de decir lo que no podía ver pero quería ser, recuerda un día en que lo agarro y lo obligo a bailar, y giraron tomados de la mano por todo el lugar y no había música solo era una risa estallando bajo las estrellas. Una risa de una garganta triste. Martin se toma la cabeza con las manos y es el ahora quien escupe al suelo. ¨Ya no importa¨ piensa. Vuelve a la estación de trenes y saca el boleto para el que salga mas temprano. Se sube al tren y se sienta. Una mujer que tiene al lado le pregunta ¨¿Hacia donde vas?¨ . ¨No-Lo-Se¨ contesta, sin mirarla, y el tren parte.

1 comentario:

  1. Preciosa, expresiva!! Conozco bien ese sentimiento de soledad entre tanta gente.
    Mantén los recuerdos, pero no te aferres a ellos. La vida continúa.
    Saludos!!

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