viernes, 17 de septiembre de 2010
no dejan de caer
soy el encargado de barrer los corazones de cristal que se han quebrado por aqui alguna vez, es un trabajo aburrido y rutinario, en ocaciones debo levantarlos con mis propias manos y quebrarlos ya que algunas partes siguen unidas pero rotas y asi no sirven, tienen que volver a nacer desde algun lugar. este trabajo tiene su dosis de peligro, ya que los fragmentos son filosos y al tocarlos pueden provocarle heridas a mis dedos, por eso procuro ser cuidadoso con ellos, pero es inevitable que algunos pedazitos se me pegen en la piel como espinas, y por las noches casi no duermo intentando quitarmelos. no es un trabajo ordinario, y suelen preguntarme por que lo hago, les puedo comentar que el motivo es luminoso y oscuro, sera mejor que lo descubran.
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