sábado, 16 de enero de 2010

buscando




y fue entonces donde jale el gatillo y vi en la sangre la vida de otros, he muerto y me lleve a mucha gente al infierno, toque la terminal, cruce la línea de salida, agarre mis dos manos y me las corte (no pregunten como), empecé a silbar, caracoles aplastados en una noche gris, miles de palabras muertas escapan al viento, son como un cristal en la arena, como un vidrio puntiagudo y cortante, que brilla con la luna cráter, agarre mi cerebro y le puse frenos químicos, es difícil llorar y fácil dormir, pongo el arma en su sien y disparo, he creado otro fantasma que vendrá mas tarde por mi, veo en sus rostros el malestar, ya he sufrido demasiado por otros, eso no quiere decir que me tenga que escapar, no puedo abandonar a quienes me quieren, a quienes me llaman y tienen un complicado laberinto en el pecho, solo deseo que estés bien, es el precio sufrir, han pasado años y los que se mantienen en pie no se desplomaron después del tiro, después de que la sangre y la pólvora impregnara a sus rostros. Dispárame, quiero que destruyas lo que tanto deseas, quiero que cambies de dirección, quiero que entierres y dejes de arrancar la tierra, de ensuciarte las manos buscando lo perdido. Disparate, y en la muerte encontramos el fin (y de cada fin nace un nuevo comienzo). En las nubes se encuentran las almas, evaporémonos como el humo de un cigarro como la voz de tu boca como el ultimo rayo de sol de aquel día interminable como la ultima estrella que viste antes de dormir.., seamos el ultimo pensamiento antes de soñar, la ultima palabra antes de callar. Disparémonos, y sentiremos lo mismo al fin.

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